Gimnasia refrescante
Cuando nos vamos de vacaciones nuestra actividad física se reduce notablemente. Dedicamos más tiempo a estar relajados y podemos echar a perder muchos meses de esfuerzo. Por eso es importante no dejar de lado nuestras sesiones de entrenamiento y lo más aconsejable es practicar gimnasia acuática.
_
12/08/2008
En la piscina puede hacerse casi lo mismo que en una clase de gimnasia, pero sin riesgo de lesionarse y trabajando el doble con la sensación de un menor de esfuerzo. Ello es debido a que no tenemos que soportar el peso de nuestro cuerpo ni recibimos impactos al saltar.
El ejercicio en el agua está especialmente indicado para personas con una vida muy sedentaria, muy estresadas, con sobrepeso, problemas de espalda o en las articulaciones, que estén en baja forma y quieran empezar a practicar algún deporte. Por supuesto, también para embarazadas. Es ideal para recuperar las fuerzas y poner cada cosa en su sitio.
Además de ser un ejercicio muy efectivo, es divertido y agradable. ¿Quieres conocer sus beneficios? Son los siguientes:
- Mejora la condición física y cardiovascular, favorece la coordinación y te ayuda en la pérdida de peso y el ataque contra la flacidez.
- Evita el estrés sobre las articulaciones, huesos y músculos ya que el trabajo con el agua a la altura de la cintura libera el 60% del peso corporal.
- Consigue una tonificación rápida y efectiva de los músculos ya que la resistencia del agua es doce veces superior que la del aire.
- Incrementa la carga del ejercicio y hace que se consuman más calorías en menos tiempo.
- Reduce la presión arterial puesto que se mantiene la sensación de frescor aunque se entrene duramente; esto proporciona una gran relajación.
Tabla de ejercicios
Hay numerosos centros donde se imparten clases coreografiadas muy divertidas, con música y a veces con el apoyo de algún material como pesas flotantes, tubos, tobilleras o bandas elásticas, lo que aumenta la resistencia del ejercicio. Pero si no dispones de tiempo suficiente para acudir al gimnasio, toma nota de la siguiente tabla especialmente dirigida a endurecer tus piernas y nalgas.
Comienza con un ejercicio de calentamiento. Agárrate al borde de la piscina estirando bien brazos y piernas, y mueve los pies como si nadaras a crol 30 veces. Después de dos repeticiones, notarás que tus glúteos y piernas han trabajado y habrás entrado en calor.
Para trabajar la cara externa de los muslos, ponte de pie, con los pies juntos y agarrado a borde de la piscina —o a la tabla o colchoneta si estás en el mar— y sube y baja lateralmente la pierna extendida 15 veces.
Moldea tus piernas “a la carrera”. Intenta recorrer unos diez metros subiendo las rodillas tanto como puedas. Tras dos repeticiones, te notarás cansada por el esfuerzo, pero tus piernas habrán recibido un masaje gracias a la resistencia frente al agua y conseguirás que se endurezcan.
Y un ejercicio para poner firmes los glúteos. Colócate de nuevo de pie, agarrada al borde de la piscina, y sube la pierna derecha hacía atrás, después bájala y levántala por delante hasta el pecho, flexionándola. Hazlo 15 veces con cada pierna, repitiendo dos veces toda la serie.
Por último, si te atreves, un ejercicio ideal más intenso para fortalecer las piernas. Apartada del borde de la piscina, flexiona las piernas para darte impulso y ¡salta! Puedes hacer tres series de 15 saltos... y relajarte finalmente haciendo unos largos suaves, o dando un paseo por la orilla del mar.
Si quieres hacer un entrenamiento más completo, lo ideal es que nades 20 minutos. Estarás realizando trabajo aeróbico que te ayudará a quemar más calorías.
Ya has visto que la gimnasia en el agua es un ejercicio muy completo, que combina tonificación, estiramientos y relajación.