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La fisioterapia y las disfunciones sexuales
A diferencia de otros animales, en la respuesta sexual humana existen dos aspectos interrelacionados entre sí, el aspecto psicológico y el aspecto orgánico. En una vida sexual sana, uno no puede ir sin el otro. En muchas ocasiones en las que aparece un problema de este tipo, la alteración psicológica y la funcional se presentan en combinación, siendo muy difícil encontrar una solución al problema si se aborda desde el punto de vista de sólo uno de estos campos.
_ 15/05/2008
Se dan muchos casos de mujeres en los que simplemente se trata de una alteración del tono muscular de la zona genital, y en estos casos, abordar el problema sólo desde la vertiente psicológica puede inducir al error terapéutico y a la desesperación por parte de las mujeres afectadas y al revés.
Nadie duda de la importancia de la mente en toda relación sexual, nuestro órgano más erógeno es el cerebro, pero hemos de tener presente que si un músculo no está bien, no va a poder realizar bien su función por mucho deseo que pongamos en ello. Para correr, hay que tener piernas. La alteración del tono muscular del periné es la causa más frecuente de disfunciones sexuales tanto en el hombre como en la mujer. Como es lógico, un mal tono muscular de nuestro periné va a afectar a nuestra sensibilidad.
No es infrecuente que la primera manifestación de una alteración en la musculatura del suelo de la pelvis sea la aparición de problemas durante el coito tales como: dispareunia o coitalgia (molestias o dolor en las relaciones sexuales) y la disminución en la intensidad de los orgasmos o la ausencia completa de los mismos (anorgasmia).
Son típicos de la adolescencia-juventud la estenosis del introito vaginal y el vaginismo, que impiden el inicio de las relaciones sexuales. En el postparto, múltiples son los factores que intervienen: falta de estrogenización, cicatrices retráctiles, episiotomías dolorosas, lesiones del nervio pudendo o atonías del músculo elevador y ligamentos útero-sacros.
En la madurez, patologías como la incontinencia urinaria o los prolapsos alteran la estática pelviana y determinan trastornos de la fase de excitación. En la postmenopausia, se añade un hipoestrogenismo que determina un descenso de la lubricación vaginal, una disminución del apetito sexual y, en ocasiones, anorgasmia.
Si tenemos la musculatura que está alrededor de la vagina muy débil, la calidad de nuestras relaciones va a verse afectada, tanto para la mujer como para su pareja. Alcanzar el orgasmo con una musculatura pélvica débil es muy difícil. La mujer hipotónica no recibe la suficiente estimulación que le permita alcanzar el orgasmo y si este aparece, las contracciones que se producen durante el mismo son de peor calidad en cuanto a intensidad y duración. Las causas de alteración del tono muscular en esta zona pueden ser variadas, desde el embarazo y los partos hasta el sobrepeso, la edad, el estreñimiento crónico...
Es muy común que muchas mujeres refieran a su ginecólogo o experimenten que sus relaciones sexuales después de dar a luz ya no son como antes. Siempre, después de cada embarazo, existe una alteración del tono muscular del suelo pélvico debida al sobrepeso que genera el propio embarazo y a la distensión muscular que se da en el momento del parto de toda esta zona. Esta alteración se recupera en parte con el tiempo, pero nunca del todo. El grado de afectación del tono en la mujer después del parto depende de varios factores, entre ellos destaca la edad de la madre.
Cada vez más, las mujeres, debido a las exigencias de la sociedad actual, tienden a retrasar la edad de ser madres. Según la Organización Mundial de la Salud, la edad ideal para tener el primer hijo está comprendida entre los 25 y los 35 años. Lógicamente, a más edad, menor capacidad de recuperación tiene esa musculatura que ya de por si va a verse afectada. De cada 10 mujeres, 6 tienen problemas de este tipo, siendo como hemos indicado, la alteración del tono del suelo pélvico el principal causante de la situación. Normalmente este problema también va asociado a una ligera incontinencia urinaria de esfuerzo, por ejemplo al reír o al toser. Con el tiempo el problema puede empeorar y esta alteración puede acabar favoreciendo la aparición de otros problemas tales como un prolapso visceral.
En otro sentido, la hipertonía muscular afecta también de manera negativa a la sexualidad. El vaginismo, o imposibilidad de relaciones sexuales con penetración por el dolor, suele ser generado por una hiperprogramación de la musculatura pélvica. Esto hace que se produzcan contracciones involuntarias de la musculatura del tercio externo de la vagina, imposibilitando la relación.
Se ha demostrado también una clara relación entre los síntomas urinarios y los prolapsos y las disfunciones sexuales. Un estudio reciente demuestra que más del 40% de mujeres que sufren incontinencia urinaria presentan asociada alguna disfunción sexual. Respecto al problema del prolapso de los órganos del suelo pélvico, los datos sugieren tasas todavía más elevadas de disfunción sexual, con cifras que llegan al 68% de casos.
Con una buena reeducación del periné se solucionan de manera sencilla y rápida estos problemas que, si no se tratan, acabarán afectando la calidad de vida de la persona que lo sufre de manera integral.
Para ello es imprescindible un buen diagnóstico médico que determine con exactitud cual es la causa del problema. Este diagnóstico generalmente es efectuado por un ginecólogo. El abordaje del problema sexual femenino debe comprender una adecuada historia clínica, evaluación psicológica, exploración y valoración del suelo pélvico y pruebas específicas. Una vez descartados otros posibles orígenes del problema, ponerse en manos de un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico va a ayudar a todas estas personas a mejorar su estado y volver a la situación en la que se encontraban con anterioridad al problema.
Hoy en día, con los avances existentes en la fisioterapia en cuanto a recuperación perineal se refiere, no es aceptable el hecho de que muchas mujeres después de tener hijos o llegar a edades premenopáusicas tengan que renegar de su sexualidad o sufrir un deterioro en sus relaciones.
Vicent Camarena Peiró Paqui Palmer Sendra Fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico
Policlínica Fisiodona C/ Madrid, 21 - Gandia Tel. 96 287 78 07
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