La flotación
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03/04/2008
La historia de la flotación
La flotación y la natación son tan antiguas como nuestras especies, pero la terapia de flotación con las sales Epson fue inventada por el doctor John Lilly en el año 1964. Él estaba interesado en la meditación, la fisiología y psicología de los estados de meditación cuando empezó a trabajar con los efectos de la privación de los sentidos. Descubrió en unos estudios experimentales con sus estudiantes, que la experiencia de flotar era muy placentera y que se alcanzaban niveles de relajación que solo se habían visto en estados de meditaciones profundas. De hecho en unos cuantos minutos una persona que flota puede alcanzar un estado de relajación igual al que se consigue con muchos años de práctica por medio de las técnicas de meditación clásicas.
Por aquel entonces la NASA ya construía tanques de flotación para utilizarlos en sus entrenamientos donde se simulaba la ingravidez y el aislamiento, coincidiendo en el momento que los descubrimientos de John Lilly fueron dándose a conocer: la flotación es una forma natural de relajación.
¿Cómo es un flotario?
A diferencia de los tanques de flotación, los flotarios ya fueron diseñados para su uso comercial, en cambio los tanques tienen un aspecto claustrofóbico y parecen cajas. El flotario, por el contrario, es espacioso y cómodo, cuenta con música y luz interna. Por fuera parece una sauna y cuando abres la puerta es como una gran bañera.
No hay ninguna duda de que la flotación funciona. Es un instrumento terapéutico, educativo y tiene numerosos efectos a varios niveles, tales como el físico, emocional, intelectual y el espiritual. ¿Pero por qué es tan efectiva la flotación? ¿Cómo un instrumento esencialmente pasivo puede ser tan beneficial? Estas son las preguntas que han intrigado a muchos científicos y que hoy en día se están investigando en laboratorios alrededor del mundo. La evidencia acumulada distingue y relaciona una serie de explicaciones, algunas de las más importantes fueron resumidas en la Teoría de las siete partes de Michael Hutchinson.
- La explicación de la ingravidez
La densidad de las sales Epson son una solución que elimina la gravedad, llevando a la persona que flota a una experiencia de total ingravidez. La gravedad se ha estimado que ocupa un 90% de la actividad de nuestro sistema nervioso, así que es probable que sea una de las causas más importantes de los problemas de salud humanos: dolores de espalda, ensanchamiento del abdomen, dolores de pies, de articulaciones y tensión muscular, ya que son el resultado de nuestra posición vertical única pero artificial.
- La explicación de la onda cerebral
Más interesantes que las ondas muy conocidas como alfa —generadas por el cerebro en momentos de relajación—, son las ondas theta (teta más lentas) que son acompañadas por memorias vivas, asociación libre, esclarecimientos repentinos (momentos Eureka), sensación de serenidad y paz interior. Es un estado misterioso, evasivo, potencialmente productivo y esclarecedor.
Pero los experimentos han tenido dificultad para estudiarlo y es duro de mantener, puesto que la gente tiende a dormirse una vez comienza a generar ondas theta. Una forma de producir las ondas theta consiste en perfeccionar la meditación. Muchos de nosotros no tenemos ni el tiempo ni la voluntad de estar practicando durante años meditación para aprender a producir ondas theta, así pues es de ayuda saber que estudios recientes en Tejas A&M y en la Universidad de Colorado han demostrado que la flotación aumenta la producción de ondas theta. Los flotantes rápidamente entran en un estado theta mientras se mantienen despiertos, conscientes de la vivida actividad imaginaria y creativa de los pensamientos que pasan por sus mentes, y después de abandonar el flotario, estos continúan generando gran cantidad de ondas theta hasta tres semanas después.
- La explicación neuroquímica
Los científicos en neurología han confirmado que el cerebro es un órgano endocrino que segrega numerosos químicos neuronales que influyen en nuestro comportamiento. Nuestros cerebros segregan hormonas que nos hacen felices, ansiosos, deprimidos, somnolientos, sexis, vergonzosos, etc. Cada uno de nosotros creamos cantidades diferentes de varias de estas sustancias neuroquímicas y aquellos que crean más endorfinas (opiáceos naturales), por ejemplo, experimentan más placer como resultado en una experiencia dada, que aquellos que crean menos endorfinas. Varias pruebas indican que la flotación aumenta la secreción de endorfinas, al mismo tiempo que reduce los niveles de un número de neuroquímicos que están relacionados con el estrés, tales como adrenalina, noradrenalina, ACTH (hormona adrenocorticotropa) y cortisol, sustancias que pueden crear tensión, ansiedad, irritabilidad y que están relacionadas con problemas tales como las enfermedades coronarias, hipertensión y niveles altos de colesterol.
- La explicación de los dos hemisferios derecho/izquierdo del cerebro
Los dos hemisferios o neocórtex funcionan en modos fundamentalmente diversos. El hemisferio izquierdo sobresale en el detalle, procesando la información que en escala pequeña requiere una resolución fina; funciona analíticamente, por medio de la partición/separación o la disección. El hemisferio derecho, por otra parte, consigue unir todos los pedazos o el todo. Opera por medio del patrón de reconocimiento visual, información a gran escala, y absorbe intuitivamente con gran rapidez. Por ejemplo, en un día soleado es imposible ver las estrellas, así es de sutil el contenido del hemisferio derecho hundido/encubierto, respecto al ruidoso parlotear del dominante verbal y analítico hemisferio izquierdo. Pero la investigación reciente indica que la flotación aumenta la función del hemisferio derecho. La flotación apaga los estímulos externos, nos hunde en una literal oscuridad, entonces repentinamente, como señala el investigador Thomas Budzynski de la Universidad de Colorado «en el ambiente de flotación, el hemisferio derecho dice ¡¡wauu!!» (somos conscientes de su actividad y cabe destacar que este hemisferio está relacionado con las artes y la creatividad).
- La explicación de las tres capas cerebrales
En una serie de estudios llevados a cabo en los últimos 25 años, Paul MacLean, Jefe de Investigación del Cerebro en el Instituto Nacional para la Salud Mental en EE.UU., ha evidenciado de forma convincente que el cerebro humano tiene tres capas fisiológicas separadas, cada una corresponde a una etapa evolutiva de la historia. Según la teoría del Triune Brain Theory, la capa más antigua se llama tallo encefálico —de la época reptil— y controla nuestro estado de protección o preservación básico, funciones que sostienen la vida y la reproducción. Envolviendo el tallo encefálico, está el sistema límbico al cual MacLean le ha llamado «cerebro visceral», porque genera todas nuestras emociones. La parte del cerebro que se ha desarrollado más recientemente y que ha pasado a convertirse en el «cerebro pensante» de materia gris, se llama neocórtex, que es el asiento de nuestro abstracto, de las funciones cognoscitivas: memoria, intelecto, lengua y consciencia.
Aunque muchas de las funciones de estos tres cerebros separados se entrelacen, son tres sistemas cerebrales absolutamente diferentes en su estructura química, su acción y su estilo. Tres cerebros deben ser mejor que uno, pero desafortunadamente, por algún motivo aún sin explicación, la comunicación y coordinación entre los cerebros más altos y más bajos es insuficiente, esto MacLean lo denomina «schiziofisiología» y se expresa en forma de conflicto en nuestra experiencia consciente-inconsciente, salvaje-civilizada, duro-cariñoso, ritualista-simbólico, racional-verbal. Hay momentos en que los niveles actúan en armonía, como en experiencias máximas, cuando el cuerpo y la mente están unidos en momentos de gran vitalidad y se manifiestan en nuestras acciones espontáneamente y sin ningún esfuerzo. Pero es duro predecir cuándo ocurrirán estos momentos perfectos. Ahora existe la evidencia de que debido a esos estados de mayor consciencia y a la disminución de excitación física, con la flotación se aumenta la organización vertical y se ensalza la armonía y la comunicación entre estos niveles separados. Existen hipótesis que sostienen que la flotación nos puede proveer de este tipo de experiencias máximas prácticamente a voluntad.
-La explicación de la retroalimentación (biofeedback)
Debido a la investigación del biofeedback —estudio concluyente de John Basmajian, investigador de John Hopkins, sobre el consciente encendido de neuronas de un solo motor—, los procesos que por mucho tiempo se pensaba que eran involuntarios, por ejemplo el ritmo y amplitud de nuestras ondas cerebrales, la curación, la presión arterial, el ritmo y la fuerza de las contracciones del corazón, el índice respiratorio, la tensión muscular y la secreción de hormonas y de neurotransmisores, ahora se ha descubierto que pueden ser controlables. El trabajo en máquinas de biofeedback funciona de manera que enfatizan la concentración, centrándose en un solo cambio sutil en el cuerpo que está siendo amplificado por la máquina, por lo que somos capaces de desconectarnos del medio externo. Esta interrupción de los estímulos externos es exactamente lo que el flotario hace mejor, casi como adentrarse en una máquina orgánica de biofeedback, en el flotario se magnifica cada sensación física y es porque allí no es posible la distracción del exterior, podemos relajarnos profundamente y enfocar nuestra voluntad sobre cualquier parte o sistema de nuestro cuerpo.
- La explicación de la homeostasis.
El cuerpo humano tiene un sistema meticuloso y altamente sensitivo, autorregulador y automonitor que funciona para mantener el cuerpo en homeostasis, un óptimo estado de equilibrio, armonía y estabilidad. Considerando estos términos, podemos definir el estrés como una interrupción de nuestro estado interno de equilibrio, un disturbio de nuestra homeostasis natural. La investigación ahora indica que muchos de los poderosos efectos de la flotación son a causa de su capacidad para restablecer el estado de homeostasis. Cuando nosotros vemos la mente y el cuerpo como un único sistema, queda claro que los estímulos externos están constantemente militando en contra del equilibrio del sistema, es decir, cada ruido, cada cambio en la temperatura superior o inferior a la del óptimo nivel para el cuerpo, cada encuentro con otra persona, cada vez que miramos, sentimos que podemos interrumpir nuestra homeostasis. Cuando nosotros entramos en el flotario, bruscamente paramos de hacer constantes ajustes sobre cada estímulo exterior. Puesto que no hay amenazas exteriores, ni presiones para la adaptación de acontecimientos del exterior, el cuerpo puede dedicar todas sus energías a restaurar el estado normal. Por supuesto esto es salud, es el vigor, el entusiasmo y el inmenso placer de estar vivo.
Texto original: Michael Hutchinson, autor de El libro de la flotación, reprinted 03, profesor en Indiana, Estados Unidos. Traducción y adaptación libre: Mercedes Tur Escrivá.
Este artículo ha sido proporcionado por Centro para el Bienestar donde contamos con un flotario además de otras terapias.
Centro para el Bienestar. Cosmos-zen
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