Mantén tus pies en forma
Cuando llegues a casa después de una agotadora jornada, date un baño con agua templada mezclada con sal gorda común o con alguna sal específica para calmar tus pies doloridos, con ardor o con exceso de transpiración.
Safor Guia_
05/03/2010

Después de un largo día de trabajo caminando continuamente, tus pies están destrozados. Para conseguir aliviar las tensiones, y mantenerlos bonitos, toma nota de las sugerencias que te ofrecemos:
Cuando llegues a casa después de una agotadora jornada, date un baño con agua templada mezclada con sal gorda común o con alguna sal específica para calmar tus pies doloridos, con ardor o con exceso de transpiración. Si además utilizas un rodillo de madera para masajearlos, conseguirás relajarlos completamente.
Aplícate cada noche una crema hidratante, que suavizará la piel de tus pies. Es ideal que la utilices siempre tras la eliminación de las durezas, que deberás realizar suavemente con una piedra pómez o con una lima para pies, especialmente en la zona de los talones.
Y si quieres un relax extra, automasajea tus pies cada noche. Puedes aprovechar el momento en que te aplicas la crema hidratante, o hacerlo con un aceite aromático.
Durante el día, puedes aplicarte un spray relajante con mentol, para estimular y tonificar los pies y tobillos cansados con efecto inmediato. Puedes utilizarlo en cualquier momento, ya que este tipo de productos se absorben rápidamente.
Tanto para los pies como para las piernas resulta muy refrescante un gel frío, que estimula la circulación y alivia el cansancio. Algunos de estos productos están enriquecidos con aceites esenciales aromáticos, o extracto de ginseng, y su aplicación sobre la piel es una delicia.
Si tienes problemas de transpiración excesiva, utiliza regularmente un desodorante específico, que te ayudará a eliminar los malos olores en los zapatos, y además aportará una sensación de frescor.
Regálate una pedicura de vez en cuando. Acude a un centro donde un profesional te ayude a mantener tus pies sanos y espectaculares. Y si tu tiempo te lo impide, puedes hacértela en casa.
Toma nota de los pasos:
- Corta y lima las uñas en cuadrado, para que crezcan correctamente.
- Aplica una crema hidratante o vaselina sobre durezas y cutículas
- Introduce los pies en agua templada durante cinco minutos, y seca muy bien los dedos, uno a uno.
- Retira las cutículas hacia atrás, sin cortarlas.
- Con ayuda de una lima de pies elimina las durezas.
- Por último, esmalta tus uñas con la ayuda de una almohadilla o algodones para separar los dedos.