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Reeducación del suelo pélvico postparto
El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y aponeurosis que cierran la parte inferior del abdomen, comportándose como una hamaca flexible de apoyo para la vejiga, el aparato genital interno (vagina y útero) y el recto. Por tanto, la debilidad o mala recuperación de estos músculos ocasionará una mala posición de los órganos mencionados, provocando, con el tiempo, su prolapso y alterando la continencia urinaria y/o fecal.
_ 10/04/2008
En los últimos años se ha profundizado en el conocimiento de la anatomía y fisiología del periné, lo que ha posibilitado la aparición de nuevas formas de tratamiento conservadoras. Mientras que en otros países se ha producido una rápida integración de estas técnicas en los sistemas sanitarios, aquí en España la falta de especialistas debidamente preparados y la desinformación han frenado su desarrollo.
Hasta la fecha no se ha identificado ningún factor que nos indique con certeza cuando una mujer, con un suelo pélvico normal, tras un parto vía vaginal pueda desarrollar una disfunción del suelo de la pelvis. Es decir, depende en gran medida de los músculos perineales de cada mujer. En cambio, sí están definidos aquellos factores que favorecen la aparición de este tipo de problemas y sobre estos se deben desarrollar programas de prevención, ya que está demostrado que es el parto vaginal la principal causa por la que puede aparecer en un futuro alguna disfunción en el suelo de la pelvis.
La gran asociación entre el parto vaginal y el trauma perineal
con sus consecuencias son motivo de preocupación desde siempre entre
las mujeres en edad fértil y subraya la importancia que tiene darles
una atención adecuada. El sufrimiento de estos músculos durante todo el
embarazo por el sobrepeso y, sobre todo, en el momento del parto, en
muchos casos no se manifiesta hasta pasados unos años.
Es
en edades premenopáusicas cuando suelen aparecer problemas derivados de
una mala recuperación de estos músculos después del parto. Entre las
diferentes patologías que pueden presentarse, nos encontramos
principalmente con la incontinencia urinaria, la disfunción sexual y el
prolapso pélvico. La gran cantidad de mujeres que presentan este tipo
de problemas en edades jóvenes ha hecho que sean considerados como algo
«normal» y no lo consultan con su médico, lo que ha favorecido que
durante mucho tiempo los profesionales sanitarios no les hayan prestado
una correcta atención.
Por este motivo es por lo que los
programas de prevención deben estar enfocados principalmente al
postparto, concienciando a las mujeres y a los obstetras de que la
asistencia médica a la embarazada no finaliza en el parto, sino que
deben instruir a toda puérpera en la rehabilitación postparto del suelo
pélvico.
Se estima que el número de mujeres afectadas por
incontinencia urinaria postparto se sitúa entre un 10% y un 30%. De
todas las mujeres que sufren pequeñas pérdidas de orina postparto,
entre el 60% y el 80% de ellas se recuperan de manera espontánea, es
decir, sin tratamiento, antes de los tres primeros meses. Sin embargo,
estas incontinencias transitorias nos indican la presencia de una
alteración a nivel del suelo pélvico y estas mujeres van a tener un
mayor riesgo de sufrir futuros episodios de incontinencia. Desde el
punto de vista traumático los factores de riesgo de incontinencia
urinaria postparto serían: - Presencia de patología urinaria antes y/o durante el embarazo. - Parto por vía vaginal. - Aumento de peso mayor al 10%. - Peso del bebé al nacer mayor a 3,700 kg. - Desgarros perineales. - Cabeza del bebé con perímetro mayor a 35 cm. - Maniobras instrumentales durante el parto (por ejemplo: fórceps). Una
de las principales causas de incontinencia urinaria es la debilidad de
la musculatura que rodea el esfínter de la uretra y la vagina. En el
caso de las embarazadas, esta debilidad se debe principalmente al
sobrepeso que debe soportar el periné durante los últimos meses de
embarazo y, sobre todo, a la gran dilatación que debe sufrir la
musculatura durante el parto vaginal.
La mejor forma de
prevenir las alteraciones del suelo pélvico inmediatamente posteriores
al parto, así como las que aparecerán en un futuro (ya que muchas de
ellas con frecuencia son secundarias a los múltiples partos), consiste
en la realización de ejercicios específicos que ayudan a recuperar un
buen estado de tono y de fuerza del suelo pélvico.
Lo ideal es
comenzar con ejercicios antes del parto, una manera de reeducar la zona
con anticipación. En contra de lo que mucha gente cree y dice, debe
evitarse la realización del ejercicio de «cortar el chorro de la orina»
sistemáticamente cada vez que se acude al baño, pues a largo plazo
puede favorecer infecciones urinarias debido a su efecto inhibidor de
la micción, lo que puede provocar un mal vaciamiento de la vejiga. Este
ejercicio, sin embargo, nos puede servir en un principio para aprender
a localizar adecuadamente los músculos a contraer, aprendiendo a evitar
contraer los abdominales, glúteos y músculos internos del muslo.
También
otro error común entre las mujeres es querer iniciar la recuperación de
la musculatura abdominal antes que recuperar adecuadamente la
musculatura perineal. No es aconsejable iniciar entrenamiento de
abdominales sin antes reforzar la musculatura del periné, pues el
aumento de la presión dentro del abdomen provocará la distensión de la
musculatura del periné, repercutiendo negativamente en la recuperación
del mismo.
Existen aparatos en el mercado para ayudar a
fortalecer la zona, como las pesas o conos vaginales, sin embargo,
estos no constituyen en sí un tratamiento, sino más bien son parte del
mantenimiento una vez solucionado el problema de los escapes.
La
técnicas y ejercicios utilizados en la terapia de la reeducación del
suelo pélvico están indicados, pues, tanto para el tratamiento de las
disfunciones que ya estén presentes, como para las que puedan aparecer
en un futuro ya que es un eficaz medio preventivo. No supone ningún
riesgo para la paciente y es un tratamiento no invasivo con el que se
pueden alcanzar los objetivos deseados, además de evitar terapias más
agresivas.
Vicent Camarena Peiró Paqui Palmer Sendra Fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico
Policlínica Fisiodona C/ Madrid, 21 Gandia Tel. 96 287 78 07
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