lunes, 22 de marzo de 2010
Simat de la Valldigna posee el encanto de un pueblo de interior. Situado en el centro del valle, es una localidad repleta de historia y parajes que vale la pena conocer.Paseo urbanoSigno de identidad de Simat y tesoro arquitectónico de la comarca es el monasterio de Santa Maria. Fundado en 1298 por Jaume II, su arquitectura presenta tres etapas constructivas. El claustro gótico del xv es de la primera. Más tarde, tras los terremotos de 1396 y 1644, el monasterio sufriría dos remodelaciones. A la última etapa pertenecen el actual templo, la capilla de la Mare de Déu de Gràcia, con su portalada de mármol rosa. Con la desamortización el monasterio pasó a ser propiedad particular. En 1991 lo adquiere la Generalitat y se inicia su restauración y la recuperación de sus piezas, como el claustrillo del abad que ya luce en todo su esplendor. No hay que olvidar la antigua mezquita mudéjar de la Xara (siglo xv), actual ermita de Santa Anna. De ella, Simat conserva todavía los arcos y otros elementos propios de la arquitectura musulmana, únicos en la Comunidad Valenciana. Joyas arquitectónicas aparte, pasear por Simat de la Valldigna es sumamente interesante y relajante. En el centro encontraremos la Font Gran, que riega parte de la huerta de la Valldigna. En la actualidad, su entorno es punto de recreo de los vecinos de Simat.Paseo naturalLos amantes del senderismo encontrarán también en Simat de la Valldigna diferentes rutas de importante valor medioambiental. El Pla de Corrals, en la carretera de Xàtiva, y les Foies, en la carretera que conduce a Barx, son buena muestra de ello. Mesetas con una altura media de 600 metros sobre el nivel del mar e impresionantes vistas panorámicas de todo el valle de la Valldigna. Por esta última carretera, podemos visitar también el acueducto de les Arcades (siglo xviii) que canalizaba el agua de la Font del Cirer hasta el monasterio.
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