Congelación de embriones, ¿ciencia ficción o realidad?
La congelación de embriones es una técnica relativamente novedosa que en la actualidad está obteniendo un gran éxito. Esta consolidada técnica es una segunda oportunidad para las parejas que no han conseguido el embarazo en el primer intento de fecundación in vitro y es mucho más sencilla en su desarrollo.
Cuando realizamos un ciclo de fecundación in vitro o un ciclo de ICSI, puede haber embriones de buena calidad que no se transfieren al útero. En este caso, son criopreservados (congelados) y pueden ser utilizados para realizar nuevas transferencias embrionarias sin tener que realizar una nueva estimulación ovárica.
Estos embriones quedan criopreservados en nitrógeno líquido y, según la legislación española, pueden estar congelados durante toda la vida reproductiva de la mujer, para descongelarse más tarde.
Aunque las tasas de gestación de embriones descongelados es algo más baja, el proceso es mucho más sencillo y económico.
¿Por qué se congelan los embriones?
Hay que tener claro desde un principio que congelar embriones para uso propio, en un ciclo de fecundación in vitro, no es obligatorio, sino que es un decisión que la pareja toma junto con su médico. La realidad es que el proceso de la estimulación ovárica, la extracción de los óvulos bajo anestesia y el posterior trabajo en el laboratorio para fecundar los ovocitos y cultivar los embriones en sus desarrollo inicial, se intenta optimizar al máximo. Podemos tener dos aptitudes frente a la congelación de embriones, una, que es la que adopta la mayoría, que consiste en realizar el ciclo con embriones frescos y el mismo día de la transferencia de estos congelar los que han sobrado. Una segunda opción es llevar estos embriones que han sobrado a blasto (es decir, hasta que alcanzan 5 días de madurez) y congelarlos. Esta segunda opción conlleva más riesgos ya que es difícil que un embrión llegue al 5º día de vida fuera del útero.
Lo más importante que hemos de tener en cuenta es que como en el útero de la madre los embriones no van a estar mejor en ningún otro sitio, por muy bien preparado que esté.
¿Cómo se realiza la congelación de embriones?
Para congelar los embriones se les debe someter a una serie de cambios osmóticos que permiten sustituir el agua intracelular por un crioprotector. Este crioprotector lo vamos a suministrar nosotros para que la congelación sea menos traumática para el embrión y así poder obtener mayor tasa de supervivencia tras la congelación. Después de poner el crioprotector, procedemos a la congelación. Esta se realiza de forma muy pausada, para que en las células de los embriones no se formen cristales, ya que sería letal para el embrión. Después de realizar esta bajada de temperatura controlada por ordenador procedemos a guardar los embriones en tanques de nitrógeno líquido, donde estarán a una temperatura de -1960C, así hasta el momento de la congelación.
¿Qué es concretamente la transferencia de congelados?
Todo el ciclo de transferencia de embriones congelados es muy sencillo, y nada tiene que ver con la estimulación que se realiza para la fecundación in vitro. En primer lugar, la medicación que llevará la paciente serán parches que debe ponerse en la piel y debe cambiar cada dos días, y también deberá tomarse unas pastillas. Por tanto, en este tipo de ciclos nos vamos a olvidar de los pinchazos. Después de pasar 14 días aproximadamente con los parches, realizaremos una analítica de sangre y una ecografía para observar como se encuentra de engrosado el endometrio (capa del útero donde pondremos los embriones) y si todo está a punto, fijaremos el día de la transferencia. Ese día se descongelan los embriones y se transfieren al útero de la futura madre a través de una fina cánula.
¿Afecta negativamente esta congelación a los embriones?
El único inconveniente que tiene la congelación es la formación de cristales en el embrión.
¿Hay mayor riesgo de abortos o malformaciones si los embriones son congelados?
Hoy en día existen rigurosos registros europeos y americanos no sólo sobre la tasa de éxito con embriones congelados, sino también sobre la tasa de malformaciones en niños nacidos después de la congelación embrionaria y podemos afirmar con tranquilidad que esta tasa es absolutamente comparable con la tasa de malformaciones que existe en la población general. Por lo tanto, no hay que tenerle ningún miedo especial a la gestación obtenida después de la descongelación de embriones obtenidos en un ciclo previo.
¿Qué embriones se congelan?
Evidentemente, en un ciclo de fecundación in vitro, los primeros embriones que se transfieren en fresco —que se transfieren en la mujer— son los mejores. Por lo tanto, los que se congelan nunca son los mejores, aunque pueden ser muy buenos o igual de buenos que los transferidos. Este es uno de los motivos por los que los embriones congelados tiene una tasa de gestación menor que los no congelados.
¿Cuántos embriones se congelan?
Todos aquellos que sean buenos en función de los criterios morfológicos de calidad embrionaria y que no hayan sido transferidos. Evidentemente, como comentábamos antes, no es el objetivo de ningún ciclo el congelar embriones, pero indudablemente, si son embriones evolutivos, hay que congelarlos para intentar conseguir una gestación más adelante.
¿Cuándo se congelan los embriones?
Los embriones se pueden congelar desde el primer momento que se observa la fecundación (estado de zigoto), o bien a lo largo de su división, ya sea en día 2 (4 células), día 3 (8 células) o día 5 (blastocisto).
¿Hay un día específico o mejor para congelar los embriones?
Cuando el embrión es bueno va a poder ser congelado y descongelado con éxito. Lo que sí es cierto es que cuantas menos células tiene el embrión, mejor supervivencia tiene. Por lo tanto, sobreviven mejor a la descongelación los embriones más precoces (zigotos o día 2) que los más avanzados (blastocistos), por su mayor complejidad celular.
¿Cuánto tiempo podemos guardar los embriones congelados? ¿Hay un límite legal?
En la ley anterior de reproducción asistida el límite máximo de crioconservación de los embriones era de 5 años, por lo que nos encontrábamos ante un vacío legal cuando pasaba este tiempo, pero esta ley fue reformada y ahora los embriones pueden permanecer congelados la vida reproductiva de la pareja.
¿Los porcentajes de éxito son peores que con embriones frescos?
El no haberse embarazado con embriones frescos no es indicativo de que con los congelados tampoco se vaya a conseguir. Lo cierto es que de todos los congelados, en general, la tasa de supervivencia oscila alrededor de un 60 a un 80% (el resto no sobrevive), y de los que han sobrevivido, consiguen gestación un 35% aproximadamente. Obviamente estos porcentajes pueden variar en función de la edad de la paciente, la calidad embrionaria y la causa de infertilidad.
Si la pareja ya no quisiera tener más hijos y tuviera embriones congelados, ¿qué haría la clínica con ellos?
Antes de criopreservar los embriones la pareja debe firmar un consentimiento en el que nos autoriza a ello, también en este consentimiento nos deben decir qué desean hacer en diferentes casos que se pudieran plantear. Uno de ellos es que los padres pueden o no darnos la libertad de donar estos embriones a otras parejas infértiles y en el caso de que no quisieran podrían donarlos a la clínica para la investigación.
¿Por qué se muere en la descongelación algún embrión?
Habitualmente son embriones que no eran de muy buena calidad y que con alta probabilidad no hubieran conseguido una gestación si hubieran sido transferidos en fresco. Los embriones, para ser congelados, deben ser deshidratados progresivamente para evitar que los cristales de hielo que se forman al enfriarlos rompan la célula. Una vez congelados, se conservan en nitrógeno líquido a -1960C. Para descongelarlos el proceso es a la inversa. Por tanto se trata de un proceso estresante para el embrión y que no todos superan.
Como ya hemos comentado antes, también existe la posibilidad de adoptar estos embriones congelados. Hay que explicar un poco en que consiste todo esto que nos suena a ciencia ficción.
Hay parejas a las cuales les es imposible concebir un hijo, y antes de realizar una adopción de niños, prefieren intentarlo con embriones, aunque sean de otra pareja. Esta pareja los dona a la clínica para que a su vez, esta los done a una pareja que sea compatible con el embrión, una de las razones de optar antes por una adopción de embriones que de niños, es porque el embrión se va a desarrollar en el útero de la madre y va a parirlo ella, por lo que el grado de unión de los padres con ese hijo es mayor.
¿Qué personas pueden acceder a esta adopción?
Pueden acceder a este programa mujeres mayores de edad con plena salud mental y física que estén en edad biológica para tener hijos. En principio, la edad límite de las mujeres para poder acceder a este programa de adopción es de 45 años.
Dra. Antonia González Fernández
Instituto de Reproducción de la Marina Alta (IREMA)
Hospital y Maternidad Acuario
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21/01/2008