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jueves, 09 de septiembre de 2010

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Recordando a don Santiago

Opinión

Cristina Pons_19/06/2009

Sí, así es como le llamaban sus alumnos, Don Santiago, era una persona jovial, risueña, con un ligero toque yo diría que mezcla de guasa y sorna, buen maestro, buen amigo, pero no me olvido de los momentos en los que enfadado porque sus alumnos o no se portaban bien , o pasaban de él o bien no se sabían la lección les tiraba de las orejas haciendo en ese momento que creciesen un metro por lo menos,ese era el castigo simpático que les infligía, esto comentaban mis hijos en casa días pasados recordándolo con cariño y admiración.

Don Santiago y Doña Paquita, buena pareja, mucha complicidad, simpatía y ahora Paquita... mucha pena, dolor, por la pérdida de su media naranja, compañero y amigo, aquel que le hacía compañia y que a todas partes con ella del brazo iba cogido, pero, nadie puede zafarse del destino, ese está ahí y cuando menos te lo esperas te viene a buscar, pero...¿sabes Paquita? tú sabes a ciencia cierta y eso te reconforta, que los recuerdos están ahí, eso nadie te lo puede arrebatar, ni el destino, ni el tiempo, nadie, eso es tu legado, tu herencia, tu vida, que junto a tu familía compartirás.

Por fortuna nos ha dejado a todos los que nos gusta leer poemas y escritos, un gran regalo para poder disfrutar leyendo todas las cosas bellas que en ellos escrito está. Por cierto uno de los que más me impactó, me vas a permitir que te lo recuerde, sobre todo por la caasualidad, que al final ó a la postre parece que el destino le regalo “entre comillas”, por ese amor suyo a la tierra, al campo, a los árboles, a los naranjos, al labrador...como bien recordarás el titulo es...

LLAURADOR (de Santiago Pallarés)
La cara eixuta, magra,
de pell assaonada,
les mans amples,
endurides pel sol i per la pluja,
pel fred i el calor.

Aquest ésser, llaurador,
sufridor de totes les tempestes a cel obert
i, més a més, tancat,
amb ulls marcats per la tristor,
mira els seus tarongers,
que any a any, amb estima d'amant, cuidava,
doblegats i de fruits, ferits.

Llaurador i taronger
s'abracen,
I, amb l'oblit del poder,
ploren.

Permíteme Paquita, que tanto mi grupo del PP como yo, nos sintamos agradecidos y orgullosos de poder tener este legado de tu marido, enhorabuena por ello y nos unimos al sentimiento por la dolorosa pérdida. Un abrazo.


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