WIESBADEN, 'LA NIZA DEL NORTE' DE ALEMANIA
CIUDAD DE BAÑOS TERMALES
Safor Guia_
02/09/2010
Conocida como la 'Niza del norte' por sus saludables fuentes termales, la ciudad de Wiesbaden se convierte en una visita casi obligada para los amantes del relax y la tranquilidad. Esta elegante ciudad, asentada a orillas del Rin, se caracteriza por imponentes edificios, voluptuosos parques y áreas verdes, que no dejarán indiferente a nadie.
Ubicada en pleno corazón de Alemania y con casi 300.000 habitantes, a la capital de Hesse se puede llegar en avión –el aeropuerto de Frankfurt está a 30 kilómetros–, en coche –A-3, A-66– o en tren. Las calles anchas, las amplias plazas, las elegantes casas y la exuberancia de los parques transportan al visitante a épocas anteriores.
Una vez se pisan suelos alemanes, el primer destino imprescindible es visitar el balneario Kurhaus. Este magnífico edificio, construido en 1907, acoge un elegante casino bajo una arquitectura neoclásica donde se celebran congresos y espectáculos internacionales. Las columnas centrales que lo sustentan son las más largas de toda Europa y el parque de estilo inglés, que se extiende detrás de la construcción, es el lugar idóneo para dar largos paseos en bicicleta.
Otro atractivo digno de visitar es la iglesia del Mercado, de estilo neogótico, ubicada en el casco histórico de la ciudad. El color rojizo de su exterior y su altura vertiginosa lo convierten en el edificio más alto de Wiesbaden.
Pero eso no todo, esta capital se caracteriza por tener una variada vida cultural. El festival del circo europeo, los cines ‘Caligari’ o la escuela de música y arte completan la amplia, palpitante e innovadora cultura de Wiesbaden. Además, es famosa por ser una ciudad llena de vegetación. Numerosas áreas verdes así como las regiones Taunnus y Rheingau delante de sus puertas invitan a realizar excursiones a través de la naturaleza.
Aunque las bajas temperaturas son el punto fuerte de esta 'villa termal', la arquitectura y la estructura de Wiesbaden dejarán al frío invernal en un segundo plano. Pero no obstante, para los que aprovechen visitar la ciudad en verano, hay que recordar que en pleno mes de agosto, el mercurio no alcanzó los doce grados, así que más vale ser prevenidos y no olvidar alguna chaqueta por si acaso. Sin duda, vale la pena.
Julia Inza