Ibiza: La isla de los contrastes
Discotecas, fiestas en la playa, desenfreno, diversión hasta altas horas de la madrugada, Pocholo...Estos son quizás los mayores atractivos para la visita veraniega a Ibiza, al menos los más llamativos. No obstante, este tópico es incierto, en parte, ya que la mayor de las Pitiusas es un verdadero paraiso donde perderse. Nada más y nada menos, que cuarenta y cinco calas y playas de aguas cristalinas se reparten por toda la geografía de la Isla, cada una de ellas con un encanto que no deja indiferente. Y si no teneis suficiente probad a descubrir sus paisajes de interior. Espectacular.
Safor Guia_
06/08/2009
La isla de Ibiza con la de Formentera forman lo que los griegos llamaron pitiusas, por la gran cantidad de pinos (pittis en griego) que se repartían a lo largo y ancho de sus islas. En esta sección ya descubrimos en su día el encanto de una de ellas, Formentera, así que esta semana, nos dedicaremos a conocer un poco más la más grande en tamaño, Ibiza.
El nombre de Ibiza es conocido mundialmente por ser sinónimo de diversión. Son conocídisimas sus discotecas y son de fama internacional sus fiestas hasta alta horas de la madrugada, gracias en buena medida a la publicidad que les brinda el mediático Pocholo Martínez Bordiu, allá por donde va.
No obstante, Ibiza no se reduce a esto ni mucho menos. Por ejemplo, uno de los encantos fundamentales son sus playas y calas. Entre cuarenta y cinco preciosas ensenadas podrán elegir los visitantes de la isla para relajarse, tomar el sol. En definitiva, para disfrutar de la buena vida.
Pero, aunque el recurso natural de calas es uno de los puntos fuertes de Ibiza, no solo de calas vive el ibicenco, ya que entre sus atractivos cuenta también con espectaculares parajes de interior. Gracias a ello la isla balear se convierte en un lugar ideal para realizar todo tipo de excursiones senderistas o cicloturistas. No dejeis de hacer la excursión de Sant Josep hasta Sa Talaia, la montaña más alta de Ibiza desde donde podremos observar una preciosa panorámica de la isla y de la vecina Formentera.
Y si este deporte no es lo nuestro podemos optar otros como el golf, la naútica, la hípica, la pesca, el subamarismo o los deportes de aventura.
Y es que aburrirse en Ibiza, resulta muy díficil por no decir imposible, ya que además de todo lo anterior, podemos visitar cuevas, divertirnos en parques acuáticos, apostar en casinos, visitar museos, como el arqueológico o cualquier otra actividad que se pueda imaginar para entretener al turista.
Y es que el turismo es la principal actividad económica de Ibiza, por lo que durante todo el día podremos, si así lo deseamos, pasarnos la jornada realizando actividad tras actividad.
Y cuando llegue la noche... sería prácticamente un pecado no salir de marcha, tomar una copas, bailar en cualquiera de las megadiscotecas de la isla y porqué no, conocer a Pocholo y ayudarle a buscar su mochila.